domingo, 7 de octubre de 2012

Una Historia

Al igual que en la entrada anterior, escribo mientras está lloviendo. Me gusta que llueva, me tranquiliza y aveces me inspira.
                                 Rain makes everything better

Hoy vengo a contarles una historia un tanto triste, que no es real ni fantástica, sino que el lector podría atribuirle algún significado especial si llegase a sentirse identificado.

La historia comienza en un día nublado pero con un clima cálido. Por las calles va caminando un chico que mide cerca de 1.80, camina desgarbado, algo ido, escuchando música con grandes audífonos. El tipo siente que el día se parece a él : de tonos bastante grises y opacos pero con ese toque que le brinda lo que es él como persona, esto es, un tipo sensible, amable, centrado y tranquilo.
Mientras camina, el chico aminora el paso tras pasar por un lugar que es muy significativo para él, esto es, su colegio, lugar donde aprendió a vivir y le hizo saber un poco de quién era y qué quería para su vida.
La elección que había hecho no lo dejaba del todo tranquilo, pero bueno, muchos pasan por un estado de inseguridad al momento de elegir una carrera universitaria.

Pues bien, el chico, al que llamaremos Rodrigo, siguió su camino y tras andar un buen rato llegó a su facultad.
Y resumiendo, porque esto no es un libro sino un cuento más, Rodri conoció a varios chicos y chicas, que lo sacaban de su estado de tranquilidad y monotonía.

Un día comenzó a hablar un poco de sí mismo con una chica, a la que llamaremos Sofía, y luego de un tiempo y de intercambios de historias y vivencias, entablaron una "linda" amistad.

Girando nuestra atención hacia Sofía, quien escribe podría decir que es de estatura promedio, cabello muy largo, pelirrojo, de piel muy blanca y pecosa. Es una chica algo tímida pero cuando se siente a gusto puede expresarse de forma más libre. A pesar de su timidez, ella se sentía muy a gusto con Rodri, ambos eran bastante tranquilos y callados, lo cual los hacía aveces, hablar sin palabras.

Pasó el tiempo y Rodrigo comenzó a mirar a Sofía como más que una amiga, pero jamás se lo dijo sino que simplemente, a través de pequeños detalles, le prestaba más atención. Le gustaba observarla, sobre todo verla reir. Pero esto a la vez le hacía sentir triste, debido a que no quería romper su relación con ella si se declaraba y ella no aceptaba.
Por otro lado, Sofía era bastante intuitiva y captaba estos pequeños detalles, pero no les daba tanta importancia hasta que un día, navegando por internet, se encontró con una página que llamó su atención. Era una especie de blog y lo que allí había escrito le resultaba interesante, sentía que debía leerlo y así lo hizo, siguió bajando hasta llegar a la "primera entrada". 
Realizado esto, la chica quedó con una sensación de extrañeza, ya que algunas de las cosas que allí se narraban se parecían un tanto a algunas vivencias que ella había tenido.
Volvió a leer, esta vez, desde la primera entrada hasta la más reciente y las cosas comenzaron a cobrar sentido, uno que no sabía si aceptar o actuar como si nunca lo hubiese leído.

Ya habrá deducido el lector que el blog que leyó esta chica era el de Rodrigo. Pues bien, ella decidió actuar como si nunca lo hubiese leido, esperando que un día, el chico le dijese de frente qué era lo que pasaba entre ellos. Pero ése momento nunca llegó y Sofía se aburrió de esperarlo, de haber sopesado la posibilidad de haber mantenido algún tipo de relación "más allá de la amistad" con él.

Las vacaciones llegaron, ambos amigos dejaron de verse, de hablarse. Y luego, cuando volvieron a hablar ya nada era lo mismo, debido a que Sofía seguía leyendo el blog de Rodri y éste seguía sintiéndose desgraciado porque no podía tenerla, porque la culpaba aveces, de su tristeza.

Esta historia termina cuando, al año siguiente, los amigos vuelven a encontrarse pero hay algo que ha cambiado, algo diferente: Ya no son los buenos amigos que solían ser, ya no hay comunicación, Rodrigo la sigue queriendo en cierta manera, Sofía lo sabe y no pretende hacer algo al respecto.

La historia termina entonces, al igual que en un principio : un chico y una chica, ambos tímidos, ambos tapando de alguna manera, aquello que ambos sabían pero ninguno se atrevió a pronunciar.



2 comentarios:

  1. Anonimo 2:
    que linda la historia, aunque sea melancólica...encuentro que esas situaciones siempre se salen un poco de control...es difícil saber cuando es oportuno actuar y en este caso ninguno se vio motivado a hacerlo. Es una pena, pero al menos espero que los personajes hayan disfrutado de lo que vivieron juntos como amigos, que hayan rescatado eso como un pensamiento positivo, como una alegría interna...

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