viernes, 24 de febrero de 2012

One and Only


Es una noche negra en el pueblo donde el tiempo se detuvo. Sobre el oscuro asfalto camina una larga figura, de pequeños pies y y largo cabello. El asfalto se convierte en fina arenilla y asi continua su camino, hasta llegar a unos desgastados y viejos juegos.
Se detiene a mirar y decide quedarse y sentarse en un oxidado columpio. Un pie tras otro y un breve balanceo de ambos y comienza a moverse , lentamente, seguida de cerca por el frio viento, que danza con ella mientras su lento balanceo continua.

Mira hacia abajo y se cubre su pálida cara con las manos. No hay sollozos, no hay llanto, pero se siente desnuda y siente la necesidad de cubrir su cara. De afirmar el personaje que lleva tanto tiempo interpretando. Se detiene. Un largo y lento suspiro. Descubre su cara, eleva la mirada y mira a un cielo oscuro, sin estrellas, sin nubes, sin luna.
Se levanta, deja su columpio, se pasea por aquella plazoleta llena de juegos desgastados. Se detiene, duda, medita. Toma una decisión, corre hacia su casa y abre la nevera. Saca el helado de chocolate, una cuchara de los cajones y come desesperadamente. Se detiene y deja caer el helado y la cuchara. En una milésima de segundos ocurren varias cosas: Está arrepentida. "¿Qué he hecho?, esto no era lo que tenia pensado hacer." Se desespera, se agarra de sus cabellos, los tira con fuerza. "Soy más fuerte, soy más fuerte. Hoy no, hoy no".

Pero su voluntad flaquea y sale corriendo de la cocina, tiene un destino en mente, pero espera que sus piernas puedan cambiar la dirección y no llegar a lugar.

Es una noche negra en el pueblo donde el tiempo se detuvo. Sobre el oscuro asfalto camina una larga figura, de pies pequeños y largo cabello. Está temblando, sin embargo, una pequeña sonrisa se asoma en sus labios.

Hoy sus pies se desviaron y no llegaron a destino.

"Hoy he ganado".