sábado, 17 de diciembre de 2011

Dulce de leche, con soja y sin crema.


Hola queridos lectores. Hace mucho que no me paso por aqui a escribir algo y, bueno, la verdad es que decidí aparecerme porque un amigo me habló de ello, tuve un a-há y decidí venir aqui, a contárselo a todos ustedes.

Pero ya basta de explicaciones, mejor me pongo a hablarles sobre ... ¿ a que no adivinas?

¿No?

Bueno, voy a hablar de Starbucks y de mi relación con el café y con la tienda. ¡Tenia que hacerlo! Tecnicamente vivo ahí y me extrañaba no haber pronunciado palabra al respecto por estos lados.

Recuerdo que en un principio me daba algo así como verguenza ir, porque estaba todo este tema de que estaban todos en contra de que lo pusieran dentro de la biblioteca y que no sé qué. Además que en mi facultad alegan por lo habido y por haber. Entonces, como decía, me daba algo de verguenza ir a comprar un café del día y llegar todas las mañanas con uno a la facultad.
Algo bastante estúpido, lo sé , lo sé, pero así eran las cosas ¿ya?.

Sigo... ah si. Con el tiempo dejé de ir a comprarme café en la mañana, porque 1.- no soy fan del café del día y 2.- era demasiado café para mi.
En fin, no recuerdo qué día ni cómo, pero comenzé a ir cada vez más seguido. De algunas mañanas y café del día, pasé a dulce de leche descremado tres veces por semana o algo así.
Lo que más me entretenía era poner nombres graciosos para hacer sonreir a los que gritaban el pedido y para reirme un rato de la cara de perplejidad que ponían al leerlo por primera vez. Y digo entretenía, porque al ser cliente frecuente ya no tengo identidad. Jaja, broma, de vez en cuando me pongo algún nombre loco.

Y...cómo olvidar la vez que empezaron a pedir mi nombre real. Jamás les habia dado mi nombre, siempre eran invenciones locas ( por ejemplo, una vez me pusieron Anaconda) y la verdad me hizo mucha gracia. Me hice la dificil un rato y ahí le dije a dos de ellos mi nombre. Y de ahí los demás ya sabían.

Con el tiempo empezé a hablar con los chiquillos que trabajan ahi. Y un día le dije a la chica, con la que más hablaba en ese entonces, que me caia muy bien y que si la podia agregar a Facebook. Me dijo que sí y me dió su nombre y el del otro chico y así fue como tuve a mis dos primeros amigos de Starbucks en mi red social.
Y bueno, con el pasar de las semanas me dió por ir a las 8 am tooodos los días con una amiga, algo asi como... la charla matutina con un buen café en un cómodo lugar. Y de esas mañanas, pasaron a también ser las tardes. Y ya no iba sólo a tirarme a conversar a un sillón, iba a hacer trabajos o repasar para alguna prueba.

Y fue asi como empezé a pasar todo el tiempo ahí. Ir a la biblioteca me daba sueño y en mi casa me desconcentraba y no podia estudiar : Me habia acostumbrado al ambiente de Starbucks.

Hasque que de la nada, comenzé a convencer a mis amigas de que fuésemos a estudiar para allá. Algunas se negaban y me decian que iba a puro a mirar a los baristas, pero no es cierto.
Conocía el nombre de todos, lo que estudiaban y me hacía una idea de cuales eran los días en los que venian porque habia una constante en ellos. Hablaba y bromeaba con todos.
Al principio muchas se extrañaban y no entendían cómo carajo yo sabia o hacía todo eso, pero luego aceptaron que la tienda ya era parte de mi vida.

Al final, ir a Starbucks era como llegar a una casa, era ... ¿por qué hablo en pasado?, ES . Starbucks UDP es un lugar acogedor, la gente es demasiado simpática y cariñosa, el ambiente es agradable, tiene el ruido y el silencio que necesito. Tiene ricos cafés y muffins de chocolate ( y muchas cosas más) y, eso, es un gran lugar.
Pero sólo ése. Sólo el que está en la biblioteca de la UDP, a ése me gusta ir. En ése los cafés me saben especial, me siento cómoda cuando estoy acompañada y cuando estoy sola. Aunque sola ya no estoy nunca porque están los chiquillos. Me caen tan bien, los quiero caleta.



Ahi tienen un poquito sobre mi.
Soy la chica Starbucks, esa que no necesita la tarjeta de la UDP para que sepan que es de ahí, esa que puede decir "lo de siempre" o como dijeron hoy "un Claudiarsh".

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¿Les mencioné que hice un Caramel Machiatto para mi amiga?

Fue bacán.