martes, 28 de junio de 2011

Quién

Quién quisiera reir, quién quisiera llorar
Quién quisiera parar de cantar
Quién quisiera gritar, quién quisiera soñar
Quién quisiera escapar de la realidad

Es tu debilidad, sin más sin controlar
¿Cuando aprenderás?
Por eso comenzas a forjar aquella coraza amurallada
Aquella que que está tan usada, tan rayada

Aún persiste en ser levantada, jamás derribada
Siempre en contrucción cuando jamás hubo acción
Acorazada y alabada, ¡forma bien tu muralla!

Jamás bienhecha, jamás concentrada
Siempre dejada, siempre atacada
Varias fallas que deja la piedra para poder pasar
¿En qué irás a acabar?

En polvo fino de roca, que será llevado por el viento
¿En qué momento?
Ninguno, porque jamás será polvo y tampoco bailará con el viento
Sólo porque no quiere seguir el tiempo

Porque detrás de esta muralla no hay polvo de hadas
No hay magia no hay más nada

Quién quisiera reir, quién quisiera llorar
Quién quisiera parar de cantar
Quién quisiera gritar, quién quisiera soñar
Quién quisiera escapar de la realidad

domingo, 26 de junio de 2011

Caminante sin destino


Sus amigos le habian dicho que irian a comprar a una tienda cercana y que no tardarían en volver. Como ya habia pasado una hora y no se aparecían, cogió una casaca delgada y se la colocó sobre su polera de tiritas y cuando estuvo lista, con el móbil en un bolsillo y un encendedor en el otro, decidió cruzar el umbral de la puerta.
Cerró bien, estaba en casa ajena y no quería que ocurriese una desgracia por su culpa.
Comenzó a caminar, cruzó la calle sin mucho cuidado y llegó a la playa. Allí el viento la golpeó como saludo y por ello se arrepintió de llevar sólo una casaca delgada que la "abrigase", porque claramente no cumplía su cometido.
El frio pasó a segundo plano cuando decidió mirar hacia arriba y vió que la luna brillaba intensamente, al igual que las estrellas. Sus pies comenzaron a moverse automáticamente y fue asi que, sin darse cuenta del tiempo, caminó más de dos horas por la orilla de la playa.

Fue consciente de sus zapatillas mojadas, de que su piel le dolia de lo fría que estaba y que con mucha suerte podia moverse contra el viento, el cual habia aumentado en intensidad.
Se alejó de la orilla de la playa y se dejó caer sobre la arena. A su lado habia una cajetilla que contenía 4 cigarrillos. Sorprendida se preguntó si el dueño de esta la estaría buscando, por lo que hizo un esfuerzo y miró alrededor.

No habia un alma que la acompañase aquella noche.

Fumar no era algo que hiciese amenudo, pero sentia que la ocasión lo ameritaba y en vista de que le estaban regalando 4 cigarrillos, estaba bien.
Buscó en su bolsillo y cogió un cigarrillo con mano temblorosa. Le llevó varios minutos encenderlo por culpa del viento. Cuando lo logró le dió una calada rápida, con necesidad. Dicha acción llevó a que un leve mareo la afectase, pero se sentia bien, asi que lo ignoró.
Mientras miraba las olas, que venian y se rompian y que el viento ayudaba a que fuesen más grandes y fuertes, se fumó aquellos 4 cigarrillos.
Como dijo la que escribe, esta joven no era una fumadora común, casi nunca lo hacia. Por ello sintió una sobredosis de relajación y se quedó allí tirada en la playa.
Estaba pálida como la cera, fría como el hielo y el corazón le latia tan lentamente que pensaba que iba a morir. El único aroma que le llegaba era el del humo que se había mezclado con su ropa y las únicas ganas que sentía eran las de dormir. Sabía que no debía, ya que estaba sola y era peligroso.

Como pudo, reunió fuerzas esta pequeña joven y se levantó. Sintió que se desmayaría, pero luchó contra ello y comenzó a caminar. Su celular no tenia mucho dinero como para pedirle ayuda a sus amigos, pero no le importaba llamarlos... al parecer nadie se había dado cuenta de su ausencia.
Las horas que habían volado mientras caminaba se le hicieron eternas en su regreso, necesitaba que alguien la ayudase a caminar o alguno de sus amigos recordase su existencia y se dignase a llamarla.
Pero pasaron y pasaron los minutos y nadie llamó. Caminó y caminó y al cabo de tres horas llegó a la acera que estaba frente a la cabaña. Divisó luces encendidas y mientras se acercaba escuchó una cumbia que resonaba cada vez más fuerte a medida que se acercaba a la puerta.
Suspiró y decidió golpear : Nada. Otra vez: Nada. A la tercera le abrieron despreocupadamente.

La joven de ojos de noche sonrió de lado, negó con la cabeza y se dirigió lentamente hacia la cocina. Hirvió agua, se preparó un té simple con dos de azucar y lo bebió tan lentamente que cuando terminó, este ya estaba poniéndose frio. No se movió de la cocina hasta terminar de beber.

Luego se dirigió al cuarto, metió todas sus cosas con tranquilidad en su bolso, revisó que nada le faltase y llevó sus pertenencias hacia la puerta de entrada.
La mitad de su cuerpo estaba fuera de la cabaña cuando una de sus "amigas" se dió cuenta de las maletas.

-¿A dónde crees que vas con todo eso?
- Me voy, gracias.

Cerró la puerta tras de si y caminó hasta la estación. Compró un boleto y esperó su bus.
"Volveré a casa, resultó ser un desastre" le texteó con lo que quedaba de dinero en el móbil a su amiga.
Una lágrima rebelde se asomó en sus ojos, pero se la secó tranquilamente.

Ya aprenderás.

lunes, 20 de junio de 2011

Muchacha


Muchacha que caminas sola por las calles
Aquellas donde la lluvia cae en silencio
Y también sobre tu cabeza

Muchacha de cabello nocturno
Aquel que sigue al viento
Aquel que brilla como la luna
Y es tan suave como el terciopelo

Muchacha piel de seda blanca
Fría como la nieve
Y veces cálida como el sol de primavera

Muchacha color de ojos de nubes en tormenta
Perdidos en el mundo
¿Qué dirían si fuesen capaces de hablar?

Muchacha de misteriosas sonrisas
de misteriosas miradas
¿Cuántos secretos escondes bajo tu faceta?

Muchacha de manos frías
de dedos largos
de piel delicada

Muchacha del corazón de piedra
¿Cuándo aceptarás que es de algodón?

Muchacha del libro de historias eternas
de aquellas que jamás tuvieron final
o cuales jamás quisieron empezar

¿Cuándo dejarás de caminar en tierra y pasarás a las nubes?
¿Cuándo dejarás de caminar en penumbra y lo harás sobre el arcoiris?

Toma mi mano muchacha
Ven
Te arrastraré a la felicidad.

Y solo así podrás volar.

jueves, 16 de junio de 2011

Silencia


Camino cuando cae la noche y el ruido se apaga
Se apaga hasta el silencio
Y ya no queda nada.

La nada está muda y no me da respuestas
Tan solo me señala que debo buscar el camino a ciegas
Sólo cuando la noche es ciega.

A ciegas veo más que perfecto
¿Será porque estoy en tiempo muerto?
De tanto buscar me siento y llega la espera

Cuando ya nada queda

viernes, 10 de junio de 2011

Aquí sentada, frente a la pantalla.


Estoy aquí sentada, frente a la pantalla.
La verdad es que esto de la tecnología no me agrada
La información es fría e inmediata y
Me entero de cosas no esperadas.

Aquí sentada, frente a la pantalla.
Te pienso, te recuerdo, te extraño
Mantengo tu historia actualizada bajo mis dedos
Luego
Risas, rabia, lágrimas atenuadas.

Aquí sentada, frente a la pantalla
Pasan las horas, los días, los años
Pasa tu vida retratada
¡Oh! Estás tan cambiada.

Jamás sabrás que desde mi escondite
Seguirá tu anónima
Viviendo teniéndote tan lejos y a la vez tan cerca
Viéndote
Viviéndote


Desde aquí sentada, frente a la pantalla.


viernes, 3 de junio de 2011

El cuento de los Interactuantes



Te vi por vez primera sentado en primera fila
observando a quienes conocimiento te decian
Estabas solo, sin embargo inquieto
Un tipo curioso, un tipo de aquellos

Por vez segunda te vi desde las alturas
observando curiosa el contenido de aquel estuche
¿Qué será? ¿Que trae? me preguntaba
Mas nunca supe lo que llevaba.

En eso estaba cuando me encuentro con tu mirada
Sorprendida, aterrada, avergonzada
¿Era yo a quién mirabas?
La afirmación se daba y extrañeza producía
Mas no entendía a que se debia
que tu mirada no se desconectaba de la mía.
Desviación mutua, momento confuso, extraños vuelven a su mundo.


Surge la idea, se arriesga , se acepta, se habla
¿Quién iba a imaginar que iba a funcionar?
¿Aún soy yo quien maneja la realidad?

Día uno y ya te saludo, momento extraño, momento que dudo.
Dias más y más saludos ¿quién dijo que seria sólo uno?

Nuevamente primera fila, mas ahora atención me ponias
Extrañeza, confusión, rabia, sin embargo sonrisas
¿Quién iba a saber cuánto me iba a frustrar, no entender un ser como tal?
La respuesta fue observar, conocer, analizar. Aplicar, jugar, estudiar.

Poco a poco iba entendiendo mas seguia la frustración.
Sin definición de palabras, su presencia era extrañeza.
Habia algo que no entendía, él algo escondía.

De los segundos al minuto, del minuto a las horas, de las horas al día.
De los días al mes, del mes a tiempo que avanza.

Fui conociendo, fui entendiendo.
Nunca supe que eramos, asumia que manteniamos amistad.
Mas un dia casi la torno en enemistad.
La frustración y la rabia me dijeron que no habia sido.
Que falsas ilusiones habia denuevo creado.
Que estaba cometiendo errores del pasado.

Lágrimas que te hacen ver todo más claro.
Más nítido, más calmado. Quizás no todo es como lo he pensado.
Aquellos dicen que esto ya no tiene sentido, alguien tiene que ceder.
Hay mucho más por ver.
Y dejarse querer.

El resultado es algo extraño mas no incomoda.
Es cuando la rabia ya no aflora.
Es cuando el silencio habla y los golpes cesan.
Es cuando es distinto y es igual.
Es cuando vez blanco y no tanto negro.


Te vi por vez primera sentado en primera fila...

¿Quién sabe dónde volveremos a encontrarnos en otra vida?