domingo, 29 de mayo de 2011

Hablar en Silencio


Hablar en silencio es mirar observando
Hablar en silencio es sentarse mudo
Hablar en silencio es respirar con calma
Hablar en silencio es moverse con el viento
Hablar en silencio es respirar el aire

Caminar bajo la lluvia
Que trae millones de preguntas
Es suspirar al cielo en busca de respuestas
Es voltearse con sorpresa
Es abrir los párpados con curiosidad

Con misterio
Es quedarse quieto observando tu mirada
Y encontrar nuevamente tu sonrisa

Hablar en silencio es mirar observando
Es sentarse mudo
Respirar con calma
Con el viento
El aire
La lluvia
Preguntas
Respuestas
Sorpresa
Curiosidad
Misterio
Tu Mirada
Tu Sonrisa





Se Busca


Se inicia el cierre de puertas y estas cumplieron lo que la voz había dicho. Arrastrada por el mar de gente llegué hacia la parte trasera del vagón. Allí había un hombre de mediana edad, vestido de chaqueta roja. Tuve la mala suerte de pisarlo, sin embargo me sonrió y me dijo que no me preocupara. A partir de su sonrisa nos miramos hasta que él llegó a Universidad de Chile y tuvo que descender. Nos despedimos con un roce de manos mientras pasaba, sin mirar atrás. He intentado cruzarme con él denuevo.


¿Tú lo has visto?

lunes, 23 de mayo de 2011

Salto a lo Incierto


Cuando abrí los párpados me encontré sentada en una banca, en un día de invierno. No estaba segura de qué estaba haciendo allí ni de cómo había llegado, pero decidí sentarme a esperar que el frío pasara.

Mientras más esperaba, más frio tenia, más fuerte nevaba.

Y tenia dos opciones: o me movía de allí y me lanzaba a lo incierto o me quedaba esperando que mi futuro siguiese el curso planeado en este invierno.

Fue cuando decidí dejar esa banca, levantarme y caminar hacia delante, quizás algunas veces mirando hacia atrás.

A medida que avanzaba, me di cuenta de que el invierno iba a acabando y poco a poco el paisaje comenzaba a variar.

Y recordé.

Recordé cómo habia llegado a aquella banca. Me habia ido a sentar allí porque eso estaba determinado para mi.

Y entonces entendí de pronto, que nadie podia destinarme a esperar.
Que nadie predetermina mi futuro.
Ni las piedras, ni las cartas, ni adivinos ni gitanos.

Nada determina mi futuro. Yo voy creándolo.

Así fue como decidí entregarme a lo incierto, a la sopresa del presente.

Decidí vivir sin saber nada. Sin importarme lo predestinado.

Decidí vivir realidades e ilusiones.

Decidí soñar.







sábado, 21 de mayo de 2011

Del otro lado del Sol


¿Y quién entiende a las mujeres? ¿Y quién entiende a los hombres?
¿Las mujeres a los hombres y los hombres a las mujeres ?¿O es acaso las mujeres a las mujeres y los hombres a los hombes?

O quizás ninguno se entiende. Quizás ni cómo individuos son capaces de saber qué piensan, qué es correcto, cómo deben actuar.

Dicen que las mujeres son seres venenosos y no se dan cuenta que los hombres también son seres que rebosan venganza. Y ellas no se dan cuenta del daño que causan intentando pensar un poco en si mismas. Y ellos no se dan cuenta de que pasan por encima de todo por obtener lo que desean. Desde donde se observe, son siempre iguales. Aunque los separen idiomas o culturas, siempre ocurriá.

Y también es alrevés, no sólo las mujeres serán serpientes y los hombres demonios. Existe de todo en esta selva humana. Una selva sin sentido, una selva muchas veces inhumana.

¿Qué es lo que queda hacer? ¿A quién creer? ¿Cómo confiar?
¿Será la solución aislarlos a todos? ¿Será la solución eliminarlos a todos?

Pero... son humanos.
Son imperfectos
Y se caen una y otra vez
El suceso se repite
Bajo otras imágenes


¿Qué deben hacer? ¿Puedo ayudar?


Al parecer aún no.


Volveré a mi planeta hasta que el cielo vuelva a ser azul y pueda ver el sol.
Volveré a mi planeta hasta que vea que los humanos quieren ser lo mejor de sí.




Sólo queda regresar, del otro lado del sol.

domingo, 15 de mayo de 2011

Gritar al Viento


Me gustaría vivir en un campo
Entonces saldría cada tarde
Cada noche
A alguna colina cercana

Y le gritaría al viento
Y el viento no me daría respuestas ni consuelo
Pero aún así querría gritarle siempre
Y levantar mis manos cerradas en puños clamando justicia
Una que jamás llegaría
Pero aún así no me cansaría y creería que todo es posible

Gritaría quizás, con alegría, quizás con tristeza, con rabia, con dolor
Gritaría hasta quedar exhausta
Hasta caer de rodillas sujetándome la garganta
Y luego me serenaría
Comprendiendo que la vida sigue

Comprendiendo que debo levantarme del suelo
De la comodidad del pasto
De la comodidad de la quietud, del viento que aún sigue conmigo

Levantarme para sacudirme, para despejarme de todo
Levantarme para seguir caminando, para volver a casa

Para enfrentar la realidad

Y al día siguiente


Volver a gritar.

viernes, 13 de mayo de 2011

La Luna


El aroma que había en el lugar era dulce, aún no podía identificar qué era, pero no me agradaba mas tampoco desagradaba.
Caminé hacia las escaleras, y comenzé a subir aquellos 50 peldaños que me llevarían hacia La Luna.
Decidí pararme a descansar en el rellano de la puerta antes de entrar, estaba nerviosa, no sabia muy bien cómo debia actuar, cual era el comportamiento adecuado, qué debía y no debía hacer.
Cerré los párpados. Inspiré y luego dejé caer lentamente el aire que llenaba mi pecho. Abri los párpados y di un paso hacia La Luna.

Sin darme cuenta, en un dos por tres, el suelo fue cielo y el cielo fue suelo. Estaba en un mundo de cabeza y todo era normal, según los cánones de este nuevo lugar.
Me di cuenta de que todo estaba bastante oscuro, pero que entre más tiempo me quedaba más iba aclarando e iba descubriendo más objetos y personas a mi alcance.

Uno de los objetos que tomé fue un vaso que estaba lleno de un líquido extraño. Era bastante sabroso, no dejé de beberlo durante mi estadía en La Luna.
El otro objeto, fue una pañoleta que era negra como el cielo que había dejado en el mundo del que habia llegado.
Con estos objetos en mis manos, decidí pasearme por el lugar. Era bastante espacioso, creo que tenía forma de dodecaédro, pero prefiero decir que eran como dos flores dibujadas en el suelo.

A medida que iba caminando iba relacionándome con más gente y cuando ya nos conociamos lo suficiente, nos despediamos, para seguir paseándonos.
Y caminando me encontraba cuando le vi. Era un hombre joven, a simple vista muy guapo y con aire de sabio sin llegar a ser arrogante. Él estaba sentado en un sillón que tenía forma de guitarra y miraba atentamente su vaso, del cual contenido ni idea yo tenia, pero le miraba tan fijo que nada de lo que sucedia a su alrededor le perturbaba.
Estuve bastante rato observándolo y mientras más le veia, más me gustaba. Tuve un impulso y por primera vez decidí seguirlo sin pararme a pensar.

Avancé sigilosamente para llegar a la parte trasera del sillón y ubicarme a sus espaldas. Sabia que de haber caminado naturalmente no se habria inmutado pero aún así, el sigilo le daba un toque adrenalínico a mi acto, como alguien que hace algo por vez primera, como alguien que sabe que no es correcto o más bien que no es debido.

Su cabeza estaba a mi merced y decidí utilizar el segundo objeto que habia cogido.
Saqué la pañoleta, que habia guardado cuidadosamente en mi bolsillo derecho, dejé mi vaso en una mesita cercana y vendé los ojos de este observador.

La magia de su quietud se desvaneció y su cuerpo se tornó rígido. Di la vuelta al sillón y con un dedo acaricié sus labios y luego su cabello con toda mi mano. Una vez tranquilo, tomé sus manos y lo ayudé a levantarse.
Lo llevé hacia un balcón, donde pude ver que estabamos parados sobre las estrellas y arriba de nuestras cabezas habían flores de múltiples colores.

Sin decir una palabra, besé sus labios lentamente. Él estaba quieto, quizás analizaba la situación, pero luego, sin importarle la venda que cubría sus ojos ni que no conocía a su captora, comenzó a responderme.
Cuando nos separamos para respirar, él tuvo la intención de quitarse la pañoleta, pero amablemente tomé su mano y la regresé a su costado. Me puse a sus espaldas nuevamente y ajusté el nudo de la pañoleta.

No podia quitarle dos veces la magia.

Nuevamente Inspiré y dejé caer el aire lentamente, pero esta vez no estaba mirando lo oscuro, sino que miraba a aquél extraño al que de una forma u otra amaba sin razón que me respaldase.
Cogí su mano y le guié hasta el sillón de guitarra, ayudé a que se acomodara y cuando estuvo en la posición en que le encontré, volví a rozar sus labios con los míos, para terminar dándole un beso en la frente y así separarme de él.

Vi mi vaso en la mesita en que lo había dejado. Y volví a mirar al jóven hombre que yacía sentado en el sillón, esperando.
Giré sobre mis talones y seguí por el camino que me habia llevado a encontrarme con él.
Cuando llegué a la puerta de La Luna, ésa que me llevaría nuevamente al mundo real, donde vería a este ser pero seríamos completos extraños, ésa puerta, que me llevaría al mundo original y común...

Decidí caminar hasta la ventana


Y lanzarme hacia las estrellas.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Escondidas


Es una competencia de escondidas.
De miradas furtivas.
Que emergen desde tu lado.
Que disparan del mío.
Ambos sabemos que existen.

Pero es divertido jugar.

Te descubro y me descubres.
La magia sólo ocurre si nos vemos.
Es inevitable no hacerlo.

Pero en otro lugar no nos conocemos.
No nos vemos.
No sigue el juego.

Te busco,te encuentro.
Tu no me buscas.
Pero aún así te encuentro.

Por eso búscame.
Encuéntrame.
Juguemos a escondernos.

sábado, 7 de mayo de 2011

El Baile de las Máscaras


Andando por la vida
Encontré un bosque, por el cual quise pasear
Sin buscar nada
Me topé con una puerta cerrada
Tenia curiosidad por saber qué había
Entonces ví su llave que del suelo salía
Y decidí que entraría.

Entré para encontrar cosas que no me dejaban parar de mirar
Era un mar de gente, todas llevaban abanicos
Al agitarlos todas giraban dando un brinco
Cambiando todo su actuar
Sólo por agradar a su pareja para bailar
Y convirtiéndose en un ser digno de admirar

He vuelto siempre que las hojas comienzan a caer
Caminando hacia ese bosque que me ha hecho ver
Una realidad que se puede admirar en todo sitio
En todo lugar

Un baile de máscaras
Un baile superficial

Air and Love


I'm begging you to kill me

To kill me right now

Please do it very fast

Cause I don't want to feel more pain.


I won't

Don't beg me because I don't want to

You'll live forever

Cause love is in the air

And the air is always in the life

So you'll live as long the air exists and love moves you.

jueves, 5 de mayo de 2011

Te Observo


Cuando vas caminando lentamente
Te observo

Cuando te sientas en un lugar a descansar
Te observo

Cuando estás hablando
Te observo

Cuando estás cantando
Te observo

Cuando callas
Te observo

Cuando estás bailando
Te observo

Cuando estás saltando
Te observo

Cuando ríes
Te observo

Cuando lloras
Te observo


Cuando miras al cielo



Me observas.

lunes, 2 de mayo de 2011

Vórtice


En un vórtice donde todo gira y se hunde, se encuentran las llamas azules, que una a una van siendo apagadas y van dejando de iluminar. El cálido resplandor se ve consumido por el vacío, por la oscuridad.

La oscuridad asciende, consume la vida, consume un brillo de alegría.
Cantos de risa se ven desplazados por amargos gritos y lágrimas, que desgarran el plácido silencio y la armonía reinante de un paisaje idealizado.

Todo gira, es un tornado que está arraigado en un solo sitio, girando eternamente, consumiendo todo lo que se le acerca.

Es un espacio que ya no tiene espacio, que se ha consumido y que ha vuelto a empezar, que muere para luego renacer.

Como un círculo vicioso

Como un ave fénix

Como un vórtice.

domingo, 1 de mayo de 2011

En el Bosque


Entonces me levanté y me dirigí hacia aquél hombre que mi sueño impedía.
Caminé raudamente hacia él y toqué su hombro con la palma de mi mano. Él se dio vuelta, sorprendido. Me ha reconocido y con una sonrisa me saluda y está por preguntarme cómo me encuentro y sin más tomo su mano y hecho a correr con él, arrastrándolo hacia paisajes nuevos sin que él se detenga debido a la impresión.
Llegamos a un lugar cubierto por los árboles que verdes nos encierran bajo sus copas, nos ensombrecen para darnos privacidad.
Nuestra respiración es acelerada y poco a poco va calmándose. Él recupera por completo su integridad y me mira serio, interrogándome con la mirada qué ha pasado.
No le doy tiempo de responder, la adrenalina que me ha llevado a traerlo hasta este lugar me ayuda a seguir con mi cometido. Me acerco a él, mis manos encuentran su camisa y con fuerza y decisión le acerco hacia mi, me pongo de puntas para finalmente y cerrando mis ojos, besarlo.
Él abre los ojos con asombro para luego dejarse llevar y comenzar a responder.

Él es un hombre comprometido pero siente algo por mi y eso me volvía loca, no podía dejar pasar esta oportunidad. No soy así pero ciertamente el peligro me llamaba, necesitaba adrenalina.
La temperatura comienza a subir mas no tengo intenciones de tener algo con él y menos aún en ese bosque.
Me retiro de sus labios, le miro a los ojos y beso su mejilla. Me alejo unos pasos de él , quien está con la más clara expresión de confusión que he visto en mi vida.
Cierro mis ojos e inclino la cabeza a modo de despedida y a paso firme me voy caminando por el camino que tantas veces soñé recorrer y por fin mi sueño se veía realizado.

Mientras más me alejo, siento un cierto remordimiento por lo ocurrido, esto va en contra de mis principios, pero los alejo diciéndome que ya no importa, el acto ha sido cometido y consumado y ha sido una misteriosa y curiosa experiencia.

No lo he vuelto a ver, pero él no será la única víctima que tendré en este ámbito...





El juego acaba de comenzar.